La implementación de nuevas tecnologías en los vehículos ha traído consigo cambios en la normativa de tráfico en España. Entre las novedades, destacan la baliza V16 conectada y la señal V27, que si bien tienen objetivos similares, presentan diferencias fundamentales.
La baliza V16 conectada es un dispositivo físico que se coloca en el exterior del vehículo y se activa desde el interior para advertir de la presencia de un automóvil detenido por avería o accidente. Esta baliza envía información a la plataforma DGT 3.0, la cual distribuye la alerta a paneles informativos, servicios de navegación y otros vehículos conectados. Su uso será obligatorio a partir de 2026 para turismos.
Por otro lado, la señal V27 es una advertencia digital que aparece en el cuadro de instrumentos o el sistema de infoentretenimiento del vehículo. Esta señal se activa cuando el coche recibe información sobre un peligro próximo en la vía, como un vehículo detenido, un accidente o un obstáculo. A diferencia de la baliza V16, la V27 no es de carácter obligatorio y solo está disponible en algunos modelos de gama alta con conectividad avanzada.
Ambos sistemas se complementan, ya que la baliza V16 actúa como señal física obligatoria y emisor de datos, mientras que la señal V27 traduce esa información en alertas visibles para el conductor. Sin embargo, la V27 no puede reemplazar a la V16 en situaciones de emergencia, ya que esta última es la única que puede advertir de un accidente o avería del propio vehículo.
Es importante que los conductores conozcan estas nuevas tecnologías y su funcionamiento, ya que su implementación gradual en los próximos años transformará la forma en la que se señalizan los peligros en las carreteras españolas.












