En una época marcada por la hiperproductividad y la sobreexposición a estímulos, cada vez son más las personas que se sienten exhaustas sin una causa aparente. Según expertos, este "cansancio emocional" va más allá del simple agotamiento físico y tiene consecuencias importantes en la salud y el bienestar.
El psicólogo Iván Martín explica que este tipo de cansancio no se soluciona durmiendo más, sino que está relacionado con la ansiedad y la incapacidad de desconectar realmente. "Cuando llevas tiempo viviendo con ansiedad, tu cuerpo está en modo alerta, incluso cuando estás quieto o durmiendo. Esa actividad constante tiene consecuencias, como pérdida de concentración, aumento de la irritabilidad y somatizaciones", señala.
Entender que este cansancio emocional no es sinónimo de debilidad personal es el primer paso para comenzar a trabajar en el autocuidado. Martín recomienda introducir pequeños espacios de pausa auténtica en la rutina, como dedicar unos minutos al día a notar la respiración sin exigirse nada. "No es la cantidad de horas que duermes, sino la calidad del descanso mental que tienes", afirma.
En un contexto de hiperconectividad y demandas constantes, estos expertos advierten sobre la importancia de priorizar la desconexión y el cuidado emocional para evitar el desgaste a largo plazo. Reconocer y abordar el cansancio emocional se convierte en una tarea fundamental para preservar la salud y el bienestar.










