La sal, un aliado imprescindible para mantener las carreteras libres de hielo durante los meses de invierno, también puede convertirse en un enemigo silencioso para los vehículos. Más allá de los efectos visibles en la carrocería, las micropartículas de cloruro sódico pueden causar daños ocultos en sistemas vitales del automóvil.
El proceso de esparcir sal en las carreteras es eficaz para evitar accidentes por deslizamientos, pero sus efectos no se limitan al asfalto. Las partículas de sal, impulsadas por las ruedas y el viento, se introducen en los sistemas más sensibles del coche, como el filtro de aire del motor y el filtro del habitáculo.
La acumulación de sal en el filtro de aire puede provocar obstrucciones que afecten al rendimiento y reduzcan la vida útil del motor. Mientras que la saturación del filtro del habitáculo obligará al sistema de climatización a trabajar con mayor esfuerzo, incrementando el desgaste y la posibilidad de averías.
Pero los problemas no se detienen ahí. La sal también puede deteriorar las gomas de las escobillas del limpiaparabrisas, reduciendo su eficacia y dejando marcas en el cristal, lo que dificulta la visión durante la conducción y aumenta el riesgo de fisuras o roturas.
Además, el cloruro sódico, en contacto con la humedad, genera iones de sodio que aceleran el proceso de corrosión en piezas metálicas clave, como los frenos, la suspensión, el escape y el radiador. Esto puede derivar en fallos mecánicos, pérdida de estabilidad y sobrecalentamiento.
Para evitar estos daños ocultos, los expertos recomiendan lavar el vehículo con frecuencia durante los meses de invierno, prestar especial atención a los bajos, llantas y zonas donde se acumule la sal, y aplicar ceras o productos sellantes en la carrocería. Además, es importante revisar y cambiar los filtros de aire y habitáculo, y comprobar el estado de frenos y amortiguadores.
Ignorar estos cuidados puede tener un alto costo. Los daños derivados del uso de sal en carretera pueden suponer cientos o incluso miles de euros en reparaciones, una cifra que invita a extremar las precauciones durante la temporada invernal.










