El S o Paulo Fútbol Club es sinónimo de tradición y títulos en Brasil. Tricampeón de la Libertadores, tricampeón mundial, dueño de seis campeonatos brasileños y ídolo de generaciones de hinchas, el Tricolor ha construido una reputación imponente tanto a nivel nacional como internacional gracias a campañas memorables y grandes victorias. Sin embargo, como en toda historia casi centenaria, también hay capítulos menos gloriosos marcados por derrotas inesperadas, eliminaciones traumáticas y días en los que la pesada camiseta no fue suficiente para evitar el bochorno.
El Lance! repasa los cinco peores bochornos de la historia del S o Paulo. Estos tropiezos no ocurrieron únicamente en épocas de crisis, sino también cuando el club vivía buenos momentos y contaba con plantillas de alto nivel, o en períodos de transición donde la inestabilidad abrió paso a sorpresas desagradables. En todos los casos, el elemento común fue el impacto para la hinchada al ver a un gigante sucumbir ante rivales considerados muy inferiores.
En 1948, la Portuguesa, equipo competitivo pero sin la misma proyección que el S o Paulo, goleó 5-1 al Tricolor en el Pacaembu, en un resultado impensable para la afición paulista que vio a su equipo irreconocible en el campo de juego. Años después, en 2020, el Mirassol, que había perdido 18 jugadores durante la pausa por la pandemia, eliminó al S o Paulo en los cuartos de final del Campeonato Paulista, pese a que el Tricolor contaba con uno de los planteles más caros de Brasil.
La eliminación a manos del Once Caldas en semifinales de la Copa Libertadores 2005, cuando el equipo colombiano remontó en el Morumbi, y las caídas ante el Defensa y Justicia (2021) y el Talleres de Córdoba (2022) en fases previas del torneo continental, también figuran entre los mayores bochornos de la historia del S o Paulo, reforzando la percepción de que el club ya no impone el mismo respeto en las copas internacionales.
Estos tropiezos, independientemente de la época o el rival, generaron un enorme impacto en la hinchada tricolor, afectando la imagen del club y desencadenando cambios en la conducción técnica y en la planificación de las temporadas. El S o Paulo, un gigante del fútbol brasileño, ha demostrado que incluso los equipos más poderosos no están exentos de sufrir dolorosos reveses.












