La sociedad dominicana ha experimentado un importante cambio en su relación con el poder político, pasando de una cultura de sumisión y aceptación pasiva a una de cuestionamiento, exigencia de rendición de cuentas y castigo electoral a los abusos.
En el pasado, predominaba la tolerancia al abuso ejercido por el poder político, judicial, militar y de cualquier otra índole. El ciudadano común se veía obligado a optar por el "déjalo así", pues parecía impensable ganarle un caso a alguien con poder. Prevalecía la idea de que no había forma de enfrentar los atropellos, ya que "el poder es para usarlo".
Sin embargo, este panorama ha ido transformándose de manera gradual pero irreversible. Hoy, la población dominicana ha aprendido a hacerle frente a la corrupción, al uso indebido de los recursos del Estado y a la impunidad. Reclaman salud digna, exigen educación de calidad, demandan una justicia independiente, dan seguimiento a la ejecución de obras y participan activamente, mostrando un claro empoderamiento ciudadano.
Este cambio en la conciencia ciudadana representa una señal de madurez democrática. La clase política, tanto gobernante como opositora, ha recibido el mensaje de que la población dominicana no está dispuesta a seguir tolerando que quienes ostentan el poder otorgado por el pueblo crean que pueden hacer lo que les plazca con los fondos públicos que administran.
Según el analista José Miguel de la Rosa, este proceso de transformación no puede depender únicamente de coyunturas o gobiernos específicos, sino que debe sostenerse en el tiempo con coherencia entre el discurso y la acción, sin retroceder hacia la apatía ni el conformismo.
La República Dominicana ha dado pasos importantes hacia el respeto al derecho y la igualdad ante la Constitución y las leyes, sin importar la posición de poder de los implicados. Este cambio en la conciencia ciudadana representa un desafío para los gobiernos venideros, que deberán gobernar cada vez mejor que sus antecesores, evitando los errores que han generado indignación y priorizando el bienestar del colectivo social.












