El Consejo de la Judicatura, el órgano de control y disciplina del sistema judicial ecuatoriano, se encuentra en una delicada situación institucional, enfrentando varias denuncias y acusaciones, mientras se aproxima un posible juicio político contra el juez Mario Godoy.
Las tensiones en el Consejo de la Judicatura se han intensificado en las últimas semanas, luego de que se hicieran públicas varias denuncias en su contra. Algunos de los señalamientos apuntan a supuestas irregularidades en los procesos de selección y nombramiento de jueces y fiscales, así como a presuntos actos de corrupción y abuso de poder por parte de algunos de sus miembros.
Estas acusaciones han generado una crisis de credibilidad en torno al Consejo, cuestionando su capacidad para ejercer su rol de manera imparcial y transparente. Varios sectores, incluyendo organizaciones de la sociedad civil y algunos partidos políticos, han exigido una investigación exhaustiva de estos casos y han pedido la renuncia de los consejeros involucrados.
Paralelamente, el Consejo de la Judicatura se encuentra en medio de un proceso que podría derivar en un juicio político contra el juez Mario Godoy. El Consejo de Administración Legislativa (CAL) del Congreso Nacional deberá decidir en los próximos días si avanza con el proceso de enjuiciamiento político de Godoy, acusado de presuntas irregularidades en el ejercicio de su cargo.
La posibilidad de un juicio político a Godoy, sumada a la crisis institucional del Consejo de la Judicatura, ha generado una situación de gran incertidumbre y tensión en el sistema judicial ecuatoriano. Analistas y expertos coinciden en que es fundamental que se esclarezcan todas las denuncias y se tomen las medidas necesarias para restaurar la confianza y la integridad del Consejo de la Judicatura.












