Una histórica tormenta de nieve ha azotado el norte de Europa este miércoles, dejando un caos sin precedentes en los sistemas de transporte. Cientos de vuelos han sido cancelados, miles de pasajeros varados y kilómetros de atascos en las carreteras, mientras que miles de personas se han quedado sin luz en Serbia y Bosnia-Herzegovina.
Los aeropuertos de París, Bruselas y Ámsterdam han tenido que suspender cientos de vuelos debido a las intensas nevadas. En Francia, se han acumulado más de 1.600 kilómetros de atascos, y en Bélgica y Países Bajos, los atascos superan los 800 kilómetros. Además, el tráfico ferroviario entre estos países y con Londres y París también se ha visto afectado.
La situación es crítica en el norte de Escocia, donde cientos de escuelas han tenido que cerrar y algunas comunidades rurales podrían quedar aisladas. En Hungría, las nevadas han sido las más copiosas en casi 14 años, provocando un récord de intervenciones de emergencia.
En Serbia y Bosnia-Herzegovina, unas 15.000 personas han quedado sin electricidad, teléfono ni agua durante varios días debido a los daños causados por la nieve. Las autoridades han declarado el estado de emergencia en varias regiones por el riesgo de desbordamiento de ríos.
La tormenta también ha afectado a Italia, donde la nieve ha provocado cortes en autopistas, el cierre de escuelas y el desbordamiento del río Aniene en Roma. Expertos advierten que un nuevo temporal podría complicar aún más la situación a partir de mañana.
Esta histórica tormenta de nieve ha paralizado gran parte del norte de Europa, con un caos sin precedentes en los sistemas de transporte y miles de personas afectadas. Las autoridades trabajan para restablecer la normalidad, pero se prevé que la situación pueda empeorar en los próximos días.











