La situación de la violencia de género en Brasil ha alcanzado niveles alarmantes, según informan especialistas. De acuerdo con datos del Instituto Fogo Cruzado, el número de feminicidios y tentativas de feminicidio en el país ha aumentado de forma preocupante en los últimos años.
Según el informe, solo en 2022 se registraron 1.341 casos de feminicidio y tentativas en las regiones metropolitanas de Brasil monitoreadas por el instituto. Esto representa un aumento del 7,5% con respecto al mismo período del año anterior.
"Estamos viendo una explosión de feminicidios en Brasil que es realmente aterradora", afirma Silvia Ramos, coordinadora del Instituto Fogo Cruzado. "Las mujeres brasileñas viven con miedo constante por sus vidas, y esto es inaceptable en pleno siglo XXI".
Los datos revelan que la mayoría de las víctimas son mujeres negras y de bajos recursos, reflejando las profundas desigualdades sociales y de género que persisten en el país. Además, la pandemia de COVID-19 ha agravado aún más la situación, con un aumento de la violencia doméstica durante los períodos de confinamiento.
"Es urgente que el gobierno y la sociedad tomen medidas contundentes para frenar esta epidemia de feminicidios", sostiene Ramos. "Necesitamos políticas públicas efectivas de prevención, atención a las víctimas y castigo a los agresores".
Expertos coinciden en que la raíz del problema está en la cultura machista y patriarcal que aún prevalece en Brasil, que normaliza y minimiza la violencia contra la mujer. Además, denuncian la falta de inversión en programas de empoderamiento femenino y de concientización sobre la igualdad de género.
"Cada vez que una mujer es asesinada, es un fracaso de todo el sistema", concluye Ramos. "Tenemos que actuar ya para evitar más tragedias y garantizar que las mujeres brasileñas puedan vivir libres de miedo y violencia".












