Un adolescente de 16 años fue atado a un árbol con cables por sus propios padres en la zona de Toledo Cañada, Capiatá, luego de ser sorprendido robando diversos objetos de su casa. El joven, que padece una adicción a las drogas, habría sustraído cables, focos y hasta las puertas del domicilio, que se encontraba temporalmente deshabitado, con el fin de vender los materiales y financiar su consumo.
Según el reporte policial, la familia había realizado esfuerzos extremos para ayudar al menor, incluyendo una mudanza a la ciudad de Itauguá con el objetivo de estar cerca de un centro de rehabilitación donde el joven pudiera seguir un tratamiento. Sin embargo, el adolescente abandonó nuevamente el hogar y regresó a la vivienda anterior en Capiatá para continuar con los hurtos.
Ante la imposibilidad de contenerlo, los padres utilizaron la fuerza para retenerlo y dieron aviso a la policía a través del sistema 911. Al llegar a la antigua casa, el padre constató que su propio hijo estaba desmantelando la propiedad.
Actualmente, el menor se encuentra en la Comisaría a disposición del Ministerio Público para prestar declaración. La familia se enfrenta a una difícil situación, habiendo agotado todas las alternativas para ayudar a su hijo a superar su adicción a las drogas.
Este caso pone de manifiesto la desesperación de los padres ante la incapacidad de controlar a un hijo con problemas de drogadicción, quienes recurrieron a medidas extremas para evitar que continuara cometiendo delitos. La rehabilitación y el apoyo psicológico son fundamentales para abordar este tipo de situaciones, donde los jóvenes se ven arrastrados por el consumo de sustancias.










