El fútbol de Primera División en Argentina ha experimentado un cambio significativo en su programación, alejándose cada vez más de los tradicionales fines de semana. Según la información proporcionada por la Liga Profesional, de los 180 partidos correspondientes a las primeras 12 fechas del Torneo Apertura, solo 67 se disputarán entre sábados y domingos, mientras que 110 se jugarán de lunes a viernes.
Este cambio en la programación se debe principalmente al impacto de la televisión, que ha llevado a una distribución más amplia de los partidos a lo largo de la semana. Inicialmente, los encuentros se concentraban en los domingos, pero posteriormente se fueron expandiendo a los sábados y, más tarde, a los lunes.
La necesidad de completar las 15 fechas del Torneo Apertura, más los playoffs, antes del inicio del Mundial de Fútbol en junio, ha sido un factor clave en esta decisión. Hay tres fechas (la segunda, la séptima y la décima) que obligatoriamente no pueden jugarse en fin de semana, sumando 45 partidos que se disputarán entre semana.
Además, otros 65 partidos se jugarán en días hábiles, aunque en jornadas que también incluirán encuentros los sábados y domingos. Esta situación se ve potenciada por el hecho de que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) incumplió el compromiso de volver a jugar con 22 equipos en 2026, lo que ha obligado a programar 15 partidos por jornada, generando la necesidad de trasladar encuentros a viernes y lunes para cumplir con las demandas de las transmisiones televisivas.
Otro factor a tener en cuenta es que, hasta mediados de marzo, el sindicato de futbolistas (Agremiados) no permite jugar antes de las 17:00 horas debido al calor. Esto también ha condicionado la programación de los partidos.
El caso del último campeón, Estudiantes, es un claro ejemplo de esta tendencia. El equipo de La Plata solo jugará en fin de semana el clásico contra Gimnasia, mientras que le han asignado cinco partidos en lunes.
Esta situación ha generado malestar entre los aficionados, quienes tradicionalmente han disfrutado del fútbol los fines de semana. Sin embargo, las exigencias de la televisión y la necesidad de completar el calendario antes del Mundial han llevado a esta reestructuración de la programación del fútbol argentino.









