Los Cachorros holguineros, dueños de una ofensiva poderosa y defensa firme, se enfrentan a los Cazadores de Artemisa, guiados por el pulso frío del pitcheo y la experiencia del camino, en una batalla de contrastes en los playoffs de la 64 Serie Nacional de Béisbol.
Los Cachorros vuelven a la postemporada con hambre contenida y una fanaticada que respira béisbol en el Calixto García. Su madero calienta sin compasión: promedio colectivo de .310, 67 cuadrangulares y 502 carreras fabricadas, cifras que los ubicaron entre los tres primeros en casi todos los apartados ofensivos. Su defensa, con .973 de promedio tercera del campeonato añade equilibrio a un conjunto que batea con furia y atrapa con temple. El trío de Yasiel González, Lázaro Cedeño y Michael Gorguet suma 42 jonrones y 173 impulsadas, un eje de poder que convierte cada turno en amenaza.
Por su parte, los Cazadores llegan curtidos en la guerra corta y guiados por la serenidad estratégica de Yulieski González. Artemisa confía en la puntería de sus lanzadores: 4.11 de efectividad (segundos del torneo), con abridores que apenas admiten 3.69 limpias por juego y un cuerpo de ases empeñado en silenciar bates. Yunieski García, Geonel Gutiérrez y Brander Guevara anuncian duelos de hierro, mientras José Ángel García, guardián de los finales, amenaza con sellar destinos.
Será un enfrentamiento de contrastes: la contundencia frente al control, el ímpetu ante la experiencia. Holguín golpea y defiende; Artemisa piensa y lanza. Uno vive de las mordidas, el otro del cálculo. Pero en la tierra de los playoffs no bastan los números: sobrevive quien convierte la tensión en coraje. Y solo uno, al final, cruzará el filo con la gloria entre los dientes.












