El gobierno de Estados Unidos rechazó este lunes cualquier acusación de estar en guerra con Venezuela tras la operación militar que llevó a la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. En una intervención ante el Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador estadounidense Mike Waltz aseguró que no existe ocupación alguna en el país sudamericano.
Waltz precisó que la acción estadounidense se ha centrado únicamente en hacer cumplir la ley, en respuesta a las acusaciones de narcotráfico y corrupción que pesan sobre Maduro, y que la administración de Donald Trump no pretende ejercer control permanente sobre Venezuela. "Nuestra intención no es ocupar ni gobernar el país, sino garantizar que la justicia se cumpla y que la transición política se lleve a cabo de manera ordenada", indicó.
El representante estadounidense agregó que cualquier decisión de Estados Unidos respecto al futuro político de Venezuela está orientada a apoyar una transición democrática, asegurando que las acciones tomadas buscan proteger a la población civil y respetar los principios del derecho internacional. Asimismo, reafirmó que la prioridad de Washington es evitar la inestabilidad y permitir que los venezolanos decidan sobre su propio gobierno de manera soberana.
La intervención de Waltz se produce en un contexto de fuerte tensión diplomática, tras la captura de Maduro y la respuesta internacional que ha generado tanto apoyo como críticas, con varios países condenando la acción estadounidense y otros reconociendo la operación como un paso hacia la restauración de la democracia en Venezuela.
Estados Unidos ha negado categóricamente estar en guerra con Venezuela o tener intenciones de ocupar el país. A través de su embajador ante la ONU, Mike Waltz, el gobierno de Washington aseguró que la captura del presidente Nicolás Maduro se enmarca únicamente en el cumplimiento de la ley, en respuesta a las acusaciones de narcotráfico y corrupción que pesan sobre el mandatario venezolano.
Waltz recalcó que la prioridad de Estados Unidos es apoyar una transición democrática en Venezuela, respetando la soberanía del pueblo venezolano y evitando la inestabilidad. Además, descartó que Washington pretenda ejercer un control permanente sobre el país sudamericano, afirmando que la intención es garantizar que la justicia se cumpla y que el proceso político se desarrolle de manera ordenada.
La intervención del embajador estadounidense ante el Consejo de Seguridad de la ONU se produce en medio de una fuerte tensión diplomática, luego de la captura de Maduro, que ha generado tanto apoyo como condenas a nivel internacional. Algunos países han criticado la acción de Estados Unidos, mientras que otros la han reconocido como un paso hacia la restauración de la democracia en Venezuela.












