La estación de esquí de Valdelinares, ubicada en la Sierra de Gúdar, en la provincia de Teruel, se ha convertido en un destino predilecto tanto para esquiadores aragoneses como valencianos durante la temporada invernal. A pesar de su pequeña población, que no llega a los 100 habitantes, este municipio experimenta un notable aumento de visitantes entre diciembre y marzo, cuando la nieve cubre sus pistas.
Situada a unos 70 kilómetros al sur de Teruel y a 80 kilómetros de Valencia, la estación de Valdelinares ofrece 17 kilómetros esquiables repartidos en pistas de diferentes niveles de dificultad, entre los 1.700 y los 2.024 metros de altitud. Sin embargo, la presencia de nieve no está garantizada durante toda la temporada, por lo que es recomendable consultar el estado de las pistas antes de planificar la visita.
La oferta de alojamiento en las localidades cercanas, como Valdelinares, Alcalá de la Selva y Mora de Rubielos, es variada y va desde hoteles y hostales hasta apartamentos y casas rurales, con precios que oscilan entre los 90 y 160 euros por noche en temporada alta. Algunos de estos establecimientos ofrecen servicios adicionales como guardaesquís, menús especiales y traslados a las pistas.
El acceso a la estación se realiza principalmente por carretera, ya que no existen conexiones directas por tren o autobús. Desde Teruel, la ruta consiste en seguir la N-420 hacia Cedrillas, tomar la A-228 dirección Alcalá de la Selva y continuar por la TE-V-4 hasta Valdelinares. Desde Valencia, la opción es seguir la A-23 hasta la salida de Mora de Rubielos, continuar por la A-232 hasta Alcalá de la Selva y luego tomar la TE-V-4 hasta el destino.
Con una oferta de pistas adaptada a diferentes niveles de esquiadores, Valdelinares se ha consolidado como uno de los destinos más populares de la Sierra de Gúdar durante los meses de invierno, atrayendo a visitantes de Aragón y la Comunidad Valenciana que buscan disfrutar de un día de nieve en un entorno privilegiado.












