La intervención de Estados Unidos en Venezuela ha generado incertidumbre sobre el futuro de las mayores reservas de crudo del mundo, lo que ha provocado un alza en los precios del petróleo a nivel global.
Si bien Venezuela solo representa el 1% de la producción mundial de petróleo, posee alrededor del 17% de las reservas globales. En este contexto, el presidente Donald Trump habría anunciado que grandes compañías petroleras estadounidenses invertirán en el país caribeño, lo que ha encendido las alarmas.
Un aumento en la producción venezolana presionaría los precios del crudo a la baja, lo que se traduciría en una disminución del precio de importación de combustibles en Chile y, por ende, en una menor inflación. Sin embargo, expertos advierten que factores como la calidad del crudo y la inversión necesaria limitan un incremento inmediato de la producción.
"Venezuela tiene enormes reservas, pero su capacidad productiva está limitada por años de deterioro en pozos, refinería y logística", señaló Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals.
Asimismo, Ignacio Mieres, head of research de XTB Latam, indicó que un aumento en la producción venezolana sería una "nota positiva" para Trump, ya que el mandatario estadounidense "tiene el petróleo como un activo de generación importante".
No obstante, los analistas advierten que es improbable que se produzca un aumento significativo de la producción petrolera en Venezuela a corto plazo, ya que la OPEP no ha hecho anuncios sobre un cambio de estrategia y mantiene la pausa en el aumento de la producción al menos hasta abril.
"Un aumento en la producción también trae consigo que la OPEP tenga que modificar sus cuotas de producción, trayendo consigo otras variables. Sin embargo, no estimamos que esto se materialice en el corto plazo", sentenció Emilio Venegas, Socio Líder de Consultoría en BDO Chile.










