El banco suizo UBS señaló los riesgos que enfrentan los inversionistas globales luego de que el presidente Nicolás Maduro y su esposa fueran capturados y puestos en custodia en Washington. Según el informe, Venezuela acumula más de ocho años en default soberano y enfrenta una de las cargas financieras más abultadas del mundo emergente, con una deuda externa en moneda dura que supera los US$100.000 millones.
UBS indicó que la transición política en Venezuela puede traer oportunidades a largo plazo, pero las dificultades financieras heredadas del chavismo plantean un desafío complejo. La entidad advirtió que no hay claridad sobre la jerarquía de pagos ni sobre la verdadera capacidad de pago del país, y que los factores geopolíticos, incluyendo los roles de China y Rusia como acreedores importantes, agregan otra capa de complejidad.
En este contexto, UBS recomendó cautela ante la falta de visibilidad financiera y jurídica, y remarcó que mantener posiciones en deuda venezolana conlleva costos de oportunidad relevantes en un entorno donde los bonos soberanos de alto rendimiento ofrecen alternativas más líquidas y seguras.
Asimismo, la entidad proyectó un impacto significativo en los mercados energéticos globales durante los próximos meses, aunque no anticipó ningún impacto significativo en los balances del mercado global en los próximos 12 meses.
El informe de UBS llega en un momento clave para Venezuela, donde el presidente Maduro y su esposa han sido detenidos en Washington, y el gobierno de Estados Unidos ha asumido tareas de administración interina en el país. Esto plantea un escenario incierto para los inversionistas, quienes deberán navegar a través de una compleja reestructuración de deuda y un entorno político y económico volátil.









