La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró este domingo que una posible intervención militar de Estados Unidos en Venezuela "no es una opción" para el gobierno mexicano. Sus declaraciones se dan luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que "algo habrá que hacer" con la crisis política y económica que atraviesa el país sudamericano.
Durante una visita al central estado de Hidalgo, Sheinbaum enfatizó que México mantiene una posición firme de no aceptar ninguna injerencia extranjera en asuntos internos de otros países. "No es una opción que se produzca una intervención de Estados Unidos en territorio mexicano", señaló la mandataria.
La postura del gobierno mexicano se enmarca en la tradicional política exterior del país, basada en los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos. México ha sido enfático en rechazar cualquier tipo de acción militar foránea en la región, incluyendo la posibilidad de una intervención en Venezuela liderada por Estados Unidos.
La crisis política y humanitaria en Venezuela se ha agravado en los últimos meses, con el enfrentamiento entre el gobierno de Nicolás Maduro y el líder opositor Juan Guaidó, quien se proclamó presidente interino en enero pasado. Ante esta situación, el presidente Trump no ha descartado una intervención militar como una "opción" para resolver la crisis, lo que ha generado rechazo en diversos países de América Latina.
México, que comparte frontera con Estados Unidos, ha mantenido una posición de diálogo y negociación, promoviendo una salida pacífica y democrática a la crisis venezolana. Sheinbaum reiteró que su país "no aceptará" ninguna acción militar extranjera en la región y exhortó a resolver el conflicto a través del respeto al derecho internacional y el diálogo entre las partes.
La postura firme de México frente a una eventual intervención de Estados Unidos en Venezuela refleja su compromiso con la no injerencia y la solución pacífica de controversias, principios que han guiado su política exterior durante décadas. Ante la delicada situación en el país caribeño, el gobierno mexicano busca promover una salida negociada que preserve la estabilidad regional y respete la soberanía de las naciones.












