México ha condenado enérgicamente las acciones militares ejecutadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos contra objetivos en territorio venezolano. En un mitin frente a la Embajada de Washington en la capital mexicana, manifestantes advirtieron que Estados Unidos ataca a todo país y gobierno que considera un obstáculo para sus objetivos, y llamaron a la unidad de las fuerzas progresistas de la región.
Integrantes de la Coordinadora Mexicana de Solidaridad con Venezuela, la Internacional Antifascista y otras organizaciones mostraron carteles con mensajes como "América Latina no es el patio trasero de EEUU" y "No a la guerra contra la República Bolivariana de Venezuela". Los asistentes corearon consignas como "Venezuela, escucha, México está en tu lucha", "Viva Venezuela libre" y "Libertad, Libertad a (Nicolás) Maduro, libertad", en referencia al secuestro del presidente venezolano por parte de Estados Unidos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, compartió el comunicado emitido por la Cancillería, en el cual su administración rechazó enérgicamente las acciones militares y calificó el hecho como "clara violación del artículo 2 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas". México hizo un llamamiento urgente a respetar el derecho internacional y a cesar cualquier acto de agresión contra el gobierno y pueblo venezolanos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores subrayó que América Latina y el Caribe es una zona de paz, construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional. Reiteró que el diálogo y la negociación son las únicas vías legítimas y eficaces para resolver las diferencias y reafirmó su disposición a apoyar cualquier esfuerzo de facilitación del diálogo, mediación o acompañamiento que contribuya a preservar la paz regional y evitar una confrontación.
México instó también a la ONU a actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el diálogo y a generar condiciones que permitan una solución pacífica, sostenible y conforme al derecho internacional.












