Los mensajes difundidos por los candidatos a la presidencia de Costa Rica, tras la captura de Nicolás Maduro por parte de las fuerzas militares de Estados Unidos este sábado 3 de enero, coinciden en varios ejes centrales.
En su mayoría, describen a Maduro como dictador o jefe de un narcorégimen, reconocen años de erosión democrática y violaciones de derechos humanos en Venezuela, y consideran la operación estadounidense como un punto de inflexión para ese país.
Además, buena parte de las reacciones advierten sobre los riesgos de autoritarismos, subrayan la importancia de resguardar la institucionalidad, el voto y la libertad de prensa, mientras otros ponen el foco en el respeto al derecho internacional y en las vías pacíficas para resolver los conflictos.
El candidato del partido Esperanza Nacional, Claudio Alpízar, pidió leer la caída de Maduro como una advertencia para Costa Rica, al recordar que Venezuela pasó de ser una de las democracias más sólidas de la región a un régimen autoritario que menosprecia las instituciones. Plantea que la neutralidad costarricense debe orientar la política exterior: el país no puede avalar la guerra, pero tampoco la usurpación del orden democrático.
Fabricio Alvarado, candidato del Partido Nueva República, reaccionó con tono abiertamente de celebración y afirmó: "Siempre esperé este día", tras conocerse la captura de Maduro. En una publicación en redes sociales, agregó que "al fin cayó el narcodictador Maduro" y que lo celebra "por todo lo alto", dejando claro su respaldo a la acción y su lectura del mandatario venezolano como líder de una dictadura asociada al narcotráfico.
Desde el partido Avanza, Jose Aguilar Berrocal calificó a Maduro como un líder ilegítimo y corrupto, al frente de una estructura de narcoactividad, delincuencia organizada, represión, tortura y asesinato de opositores, que llevó a la ruina a uno de los países más ricos. El candidato deseó "al bravo pueblo venezolano" una nueva etapa de libertad, con elecciones libres y la posibilidad de que el pueblo defina su destino de manera democrática, transparente y justa.
Natalia Díaz Quintana, candidata de Unidos Podemos, respaldó la captura del presidente venezolano y manifestó su apoyo al accionar del Gobierno de Estados Unidos, al que calificó de exitoso. En su posicionamiento, atribuyó al chavismo 25 años de deterioro en Venezuela, con millones de personas en el exilio, denuncias de tortura y asesinatos, y la consolidación de un "narcotestado" con efectos en toda la región, incluido Costa Rica, enmarcando así la operación como un paso para frenar ese entramado.
Claudia Dobles, aspirante de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), expresó que están "con el pueblo venezolano y con el restablecimiento pleno de la democracia en ese país hermano", al valorar la captura de Maduro como desenlace de décadas de erosión democrática y de una "dictadura cruel". La candidata subrayó que el episodio es un recordatorio para Costa Rica, que se aproxima a elecciones, sobre la importancia de defender la democracia y el voto frente a expresiones autoritarias que buscan amedrentar a la oposición, silenciar a los medios y dividir a la sociedad, y reivindicó la "responsabilidad histórica" de un país sin ejército de promover el derecho internacional y la solución pacífica de los conflictos.
Eli Feinzaig, candidato del Partido Liberal Progresista (PLP), consideró que la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, debe marcar el inicio del restablecimiento democrático en Venezuela, y no una mera sustitución de poder autoritario. El aspirante insistió en que el fin del régimen solo será válido si se garantiza democracia, respeto a los derechos humanos y elecciones libres, de modo que la operación se traduzca en una verdadera transición y no en la continuidad del mismo esquema de control bajo nuevos actores. Indicó que el desenlace reciente no debe evaluarse desde intereses geopolíticos ni por la presencia prolongada de potencias extranjeras.
Laura Fernández, candidata del Partido Pueblo Soberano, describió la captura del "narco dictador" Maduro como "una luz de esperanza para toda Latinoamérica". Según indicó, después de "años de oscuridad" llega la luz para millones de venezolanos, familias separadas por el exilio y personas sometidas a torturas, y afirmó que se regocija de que Maduro deba responder por sus crímenes a nivel internacional, al tiempo que felicitó al pueblo venezolano por no rendirse.
Juan Carlos Hidalgo, candidato del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), sostuvo que "el mundo libre debe celebrar hoy el fin de una de las peores dictaduras que ha conocido América Latina". En su mensaje, afirmó que durante más de una década Venezuela fue "secuestrada por una banda criminal" que capturó el Estado, desmanteló el orden constitucional y utilizó las instituciones públicas como instrumentos de represión, corrupción y enriquecimiento ilícito, presentando así la captura como la ruptura de ese entramado de poder.
Álvaro Ramos, candidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), dijo que en Costa Rica "aborrecemos las dictaduras y las posturas autoritarias", y ligó la captura de Maduro con la necesidad de que el país no llegue a ese punto. En su comunicado, advirtió contra "los autoritarismos disfrazados de democracia" que comienzan persiguiendo adversarios políticos, cerrando medios, silenciando periodistas y restringiendo libertades públicas, y fustigó a los gobiernos que se sostienen mediante alianzas con el narcotráfico, el destierro de opositores y el ataque sistemático a la institucionalidad democrática.
Ariel Robles, diputado y candidato del Frente Amplio, calificó a Nicolás Maduro como dictador y reconoció los múltiples señalamientos autoritarios en su contra, pero se distanció de la operación al cuestionar que "un país grandote bombardee e invada a cualquier otro". A su juicio, la acción violenta el derecho internacional, abre la puerta para que potencias militares bombardeen o invadan otros Estados, incrementa la inestabilidad global y normaliza el uso de la fuerza, por lo que reiteró su rechazo a las dictaduras, pero también a la guerra, recordando la tradición pacifista de Costa Rica y su condición de país sin ejército.
Luis Amador, candidato presidencial del Partido Integración Nacional (PIN), pidió por el regreso de la democracia en Venezuela y felicitó al pueblo venezolano. Además, instó a los costarricenses a salir a votar el próximo 1. de febrero.










