La senadora nacional de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, salió este jueves al cruce del legislador porteño Horacio Rodríguez Larreta por sus declaraciones sobre la situación en Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro. Bullrich acusó a Larreta de mantener una postura "tibia" y alineada con el kirchnerismo.
Rodríguez Larreta se había expresado a través de sus redes sociales, donde sostuvo que Venezuela "sufre desde hace años una narcodictadura que empobreció a su pueblo, empujó a millones al exilio y cometió todo tipo de crímenes". En ese marco, calificó a Maduro como "un dictador sanguinario" y consideró positiva su salida del poder.
Sin embargo, el ex jefe de Gobierno porteño advirtió sobre los límites de la intervención externa. "Hay, sin embargo, un principio que no se puede violar unilateralmente: el respeto a la soberanía de los Estados. Es un antecedente peligroso", afirmó. Además, remarcó que "aun frente a gobiernos injustos, autoritarios y violentos, la salida para Venezuela no puede ser la imposición externa", y reclamó un proceso democrático con elecciones libres: "Que la palabra vuelva al pueblo. Que decidan en libertad. Elecciones libres ya".
La respuesta de Bullrich no tardó en llegar. A través de su cuenta en redes sociales, la dirigente libertaria fue contundente: "Dios, qué tibio. ¿Cómo se siente coincidir con el kirchnerismo, Horacio?", escribió, profundizando el cruce político y evidenciando las diferencias dentro del arco opositor sobre la postura frente a la crisis venezolana.
Las declaraciones de Larreta, que abogó por respetar la soberanía de Venezuela y por un proceso democrático, fueron interpretadas por Bullrich como una postura "tibia" y alineada con el kirchnerismo, que también ha cuestionado la intervención externa en el país caribeño. Esta diferencia de criterios refleja las tensiones dentro de la oposición argentina sobre cómo abordar la crisis venezolana.
Los libertarios y dirigentes de espacios afines tomaron lo sucedido en Venezuela para bajarlo localmente como crítica metafórica a un autoritarismo provincial. Desde el justicialismo, en tanto, pusieron en foco la violación del derecho internacional.
La disputa entre Bullrich y Larreta evidencia las divisiones dentro de Juntos por el Cambio en torno a la política exterior y, particularmente, sobre la crisis venezolana. Mientras que Bullrich adopta una postura más dura y favorable a una intervención externa, Larreta se inclina por respetar la soberanía y promover un proceso democrático interno. Esta diferencia de enfoques refleja las tensiones que atraviesan a la principal coalición opositora en Argentina.










