El béisbol dominicano está plagado de historias fascinantes, y una de ellas es la de los hermanos Olivo, Guayubín y Chichí, quienes se han convertido en leyendas del pitcheo en el país.
Entre ambos suman un total de 165 triunfos a lo largo de sus carreras, un récord que parece inquebrantable en la pelota nacional. Diomedes Antonio "Guayubín" Olivo ganó 86 juegos, mientras que su hermano Federico "Chichí" Olivo se anotó 79 victorias.
Pero la historia de los hermanos Olivo no se detiene ahí. El 3 de enero de 1960, hace 66 años, tuvieron el honor de enfrentarse en el estadio Quisqueya, protagonizando el primer duelo de hermanos en la historia del béisbol dominicano. Guayubín lanzó por los Tigres del Licey, mientras que Chichí lo hizo por las Estrellas.
Chichí, el hermano derrotado en esa ocasión, lanzó un juego completo, ponchando a siete bateadores y otorgando dos bases por bolas, una de ellas intencional. El torpedero de los Tigres, Bob Sadowski, le conectó un jonrón solitario.
Pero los hermanos Olivo no son los únicos que han escrito páginas doradas en la historia del béisbol dominicano. Otros jugadores como Alex Rodríguez, Albert Pujols, Hank Aaron y Willie Mays también han dejado huella, al convertirse en miembros del exclusivo club de los 3,000 hits y 600 jonrones.
Curiosamente, Aaron fue el primero de estos cuatro en alcanzar los 3,000 hits, superando a Mays por dos meses en 1970. Sin embargo, Mays ya había bateado su jonrón número 600 la temporada anterior. Hank Aaron no logró esa hazaña hasta abril de 1971, por lo que Mays se convirtió en el primer jugador en conseguir ambas marcas.
Además de estos hitos individuales, el béisbol dominicano también ha sido testigo de otros momentos históricos. En 1957, las Estrellas de Oriente anunciaron su retiro del campeonato, alegando cuantiosas pérdidas, lo que obligó a una modificación del calendario.
En 1958, Dick Stuart, de las Águilas, le conectó un jonrón a Claude Raumond, de las Estrellas, igualando el récord de 13 jonrones en una temporada que había establecido Pedro Formental en 1951.
Años más tarde, en 1975, Winston Llenas, de las Águilas, elevó su total de carreras impulsadas a 260, empatando con Felipe Alou.
El béisbol dominicano es un deporte que ha sido testigo de hazañas legendarias, duelos épicos y récords que han perdurado a lo largo del tiempo. Los hermanos Olivo, Guayubín y Chichí, son solo una muestra de la riqueza y la calidad del pitcheo en este país, mientras que otros jugadores de talla mundial han dejado una huella imborrable en la historia de este deporte.












