El Monterrey, uno de los equipos más poderosos del fútbol mexicano, tiene en su historia una figura clave que durante décadas permaneció en el olvido: el costarricense Enrique Lizano, el primer futbolista extranjero en jugar para el club.
Lizano, quien se destacó en su paso por el Herediano y la selección de Costa Rica en las décadas de 1930 y 1940, llegó a Monterrey en los inicios del club, convirtiéndose en uno de los pilares de la naciente institución. Sin embargo, su vida terminó de manera trágica en 1945, cuando falleció en un accidente de tránsito después de un viaje del equipo.
Durante 80 años, el paradero de Lizano permaneció como un misterio para su familia, hasta que en 2025 un periodista mexicano, Jesús Carvajal, logró dar con sus restos y reconstruir su historia. Gracias a su investigación, el Monterrey rindió un merecido homenaje a este pionero del fútbol extranjero en el club.
"Él fue un jugador pionero; de hecho, podemos decir que fue el primer jugador extranjero firmado por el club", explicó Carvajal. Lizano llegó a Monterrey cuando el equipo aún se estaba formando, y junto a otro futbolista español, Vladé, se convirtieron en los primeros foráneos en vestir la camiseta de Rayados.
Lamentablemente, el trágico accidente que le costó la vida a Lizano y a otro jugador, Guillermo Cuadros Vidal, marcó los inicios del Monterrey. Sin embargo, el club ha decidido honrar la memoria de este pionero, colocando una placa y plantando un árbol en su honor en el estadio BBVA.
"Por todo esto es que al final se hicieron visibles ambos jugadores fallecidos tras ese accidente, por lo cual hasta formaron parte de un tifo", agregó Carvajal, refiriéndose a la exhibición que el club realizó en las semifinales del torneo pasado.
La historia de Enrique Lizano, el "Rayado olvidado" que finalmente ha sido rescatada del olvido, es un capítulo importante en la rica historia del Monterrey, uno de los equipos más exitosos y representativos del fútbol mexicano.










