La próxima temporada de la Liga de Primera División chilena tendrá una particularidad: apenas dos de los entrenadores que estarán a cargo de los equipos cuentan con experiencia previa como campeones de algún torneo de Primera.
Se trata de Juan Cruz Real, quien llegó a Universidad de Concepción, y de Daniel Garnero, que desde mediados del 2025 dirige a Universidad Católica con bastante éxito.
El argentino Juan Cruz Real sabe lo que es ser campeón gracias a su campaña al frente de América de Cali en 2020, cuando logró coronarse en el fútbol colombiano. Por su parte, Garnero acumula una impresionante colección de títulos en Paraguay, donde se consagró campeón en ocho ocasiones: una vez con Guaraní, cinco veces con Olimpia y tres veces con Libertad.
En contraste, los entrenadores de los dos equipos más populares del país, Colo Colo y Universidad de Chile, apostaron por Fernando Ortiz y Francisco Meneghini respectivamente, quienes no cuentan con ningún campeonato ganado en sus currículums.
El Tano Ortiz llegó lo más cerca de un título cuando alcanzó las semifinales del torneo mexicano al mando de América y Monterrey, mientras que Meneghini tiene como mejor resultado un tercer puesto con O'Higgins.
La única excepción entre los nuevos entrenadores de Primera es Cristián Muñoz, quien asumió en Palestino tras consagrarse campeón de la Primera B el año pasado al frente de Universidad de Concepción. Cerca de ese logro estuvo también Hernán Caputto, quien perdió el título de Primera B en la última fecha cuando dirigía a Coquimbo Unido.
Con este panorama, la próxima temporada de la Liga de Primera División tendrá un sabor particular, ya que la mayoría de los bancos técnicos estarán ocupados por entrenadores que aún no han experimentado la satisfacción de levantar un trofeo de campeón en la máxima categoría del fútbol chileno.











