El pasado jueves, un incendio forestal que se desató en la localidad de San Joaquín de los Mayos, en la Región de O'Higgins, Chile, obligó a las autoridades a decretar una Alerta Roja en la zona. Según los reportes, el siniestro estuvo muy cerca de alcanzar a las viviendas cercanas, lo que llevó a la movilización de bomberos de las ciudades de Rancagua y Machalí para combatir el fuego.
El incendio se originó durante la tarde del jueves y rápidamente se propagó por la vegetación seca de la zona. Las autoridades de Protección Civil de la región tuvieron que activar el protocolo de Alerta Roja, el máximo nivel de emergencia, para coordinar los esfuerzos de los equipos de bomberos y rescate.
"Fue una situación realmente complicada, con un fuego que avanzaba de manera muy rápida y amenazaba con alcanzar a las casas de los vecinos", explicó el alcalde de San Joaquín de los Mayos, Juan Pérez. "Afortunadamente, los bomberos lograron controlar el incendio antes de que causara mayores daños".
Según los reportes, el incendio consumió una importante extensión de vegetación y bosque nativo, pero no se registraron víctimas ni daños a viviendas. Las autoridades investigan las causas del siniestro, que podría haber sido provocado por negligencia o por alguna actividad humana en la zona.
"Estos incendios forestales son un gran riesgo para nuestras comunidades, especialmente en épocas de sequía como la que estamos atravesando", señaló el gobernador regional, Andrés Gómez. "Hacemos un llamado a la población a extremar las precauciones y a denunciar cualquier actividad sospechosa que pueda originar un incendio de este tipo".
Las cuadrillas de bomberos trabajaron arduamente durante varias horas para lograr controlar y extinguir el incendio forestal en San Joaquín de los Mayos. Afortunadamente, no se reportaron víctimas ni daños mayores a la infraestructura, pero el susto y la movilización de emergencia dejaron en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de prevención y respuesta ante este tipo de siniestros.











