El Chelsea ha despedido de manera abrupta al entrenador Enzo Maresca después de una decepcionante racha de resultados en la Premier League. La salida del técnico italiano estuvo marcada por tensiones internas, especialmente por una disputa con el departamento médico y diferencias persistentes sobre la gestión de jugadores lesionados.
Maresca quedó oficialmente desvinculado del club londinense tras una serie de incidentes que precipitaron el final de su etapa en Stamford Bridge. Los medios británicos repasaron tres motivos principales que llevaron a su despido: 1) su decisión de no asistir a la rueda de prensa posterior a un partido alegando enfermedad, cuando la directiva consideró que no estaba realmente enfermo; 2) su falta de atención a los consejos médicos sobre los jugadores que regresaban de lesión; y 3) los informes que lo vinculaban con un posible regreso al Manchester City.
El Chelsea comunicó que la relación terminó de común acuerdo y agradeció a Maresca por liderar al equipo en su reciente conquista de la UEFA Conference League y el título de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Sin embargo, con objetivos clave aún por jugar en cuatro competiciones, incluida la clasificación para la Liga de Campeones, el club consideró que un cambio de entrenador le dará al equipo la mejor oportunidad de volver a encarrilar la temporada.
Entre los posibles sucesores figuran Liam Rosenior, favorito en las casas de apuestas, y Andoni Iraola, actualmente en el Bournemouth. Por el momento, no está definido el cuerpo técnico de cara al próximo encuentro ante Manchester City, aunque el club espera anunciar al nuevo entrenador en los próximos días. El argentino Willy Caballero podría dirigir de forma provisional si la designación se retrasa.
La rápida salida de Maresca del Chelsea ha creado incertidumbre en el equipo, que este mes disputó nueve partidos en cuatro competiciones y enfrenta una caída de confianza tras obtener solo dos victorias en sus últimos nueve encuentros. El ascenso de Maresca había estado marcado por triunfos como el 3-0 ante el Barcelona en la Champions League, pero su gestión parecía estable hasta hace poco, cuando el club había planeado revisar el proyecto tras finalizar la temporada. Sin embargo, el abrupto final de su ciclo refleja un deterioro interno mayor de lo esperado.











