En un año marcado por la superación de los límites humanos, Chile y el mundo fueron testigos de proezas deportivas sin precedentes en 2025. Atletas de diferentes disciplinas extremas lograron romper múltiples récords mundiales, desafiando las fronteras de lo posible.
El 2025 arrancó con una hazaña que puso a Chile en el centro de la escena global. Sebastián "Ardilla" Álvarez, un atleta chileno, logró romper tres récords mundiales en un solo salto de wingsuit. Alcanzó una velocidad máxima de 550 km/h, voló durante 11 minutos y 1 segundo, y recorrió una distancia de 53,45 kilómetros.
Mientras tanto, en Brasil, el skater profesional Sandro Dias también dejó su marca en el deporte extremo. Desde una rampa de 70 metros de altura, Dias completó el drop-in más alto jamás registrado (88,91 metros) y alcanzó una velocidad superior a los 130 km/h en un skate estándar.
La proeza no se detuvo ahí. En septiembre, el atleta polaco Andrzej Bargiel se convirtió en la primera persona en escalar el Monte Everest (8.849 metros) sin oxígeno suplementario y descender esquiando hasta el Campo Base.
Finalmente, el esloveno Domen kofic protagonizó un hito sin precedentes al convertirse en el primer escalador en ascender por el exterior de un avión en pleno vuelo. Enfrentándose a condiciones extremas, kofic completó una ruta de dificultad 8 sobre las alas de la aeronave.
Estas proezas, que desafiaron los límites de lo humanamente posible, marcaron un antes y un después en el mundo de los deportes extremos durante el 2025. Chile y diversas naciones se destacaron como epicentros de hazañas que dejaron boquiabierto al mundo.










