Las provincias de Santa Elena y Esmeraldas viven uno de los mejores inicios de temporada turística de los últimos años, con una alta ocupación hotelera durante el feriado de fin de año. Los empresarios del sector se muestran confiados en que este impulso se mantenga durante toda la temporada alta de playa, que se extiende hasta mayo.
En Santa Elena, se estima la llegada de aproximadamente 400.000 visitantes durante el feriado, superando las proyecciones iniciales. Los balnearios como Salinas han registrado un crecimiento acelerado en las reservas hoteleras, llegando a la práctica imposibilidad de conseguir una habitación el martes previo al feriado.
"Cada cierre e inicio de año en la península es sinónimo de lleno total. A los ecuatorianos les gusta despedir y recibir el año en la playa, y eso para nosotros es muy positivo", señaló Douglas Dillon, empresario hotelero de Salinas.
Por su parte, en la provincia de Esmeraldas, los balnearios más concurridos como Atacames y Tonsupa también han alcanzado niveles de ocupación hotelera cercanos al 90% hasta el 31 de diciembre. "Las reservas están prácticamente copadas. Esperamos un arribo masivo de familias que aprovecharán los días de descanso", indicó Alfonso Aparicio, propietario de un hotel en Atacames.
Si bien en la ciudad de Esmeraldas el panorama es más moderado, con una ocupación hotelera que apenas alcanzaba el 45% hasta el 31 de diciembre, los operadores turísticos mantienen la esperanza de un repunte durante el feriado.
Finalmente, en Manta, las reservas hoteleras registran niveles de ocupación que oscilan entre el 90% y el 100%, con una proyección de que se completen en los próximos días. Desde la Dirección de Turismo del Municipio de Manta se estima que durante este feriado arribarán cerca de 25.000 turistas.
Los empresarios del sector turístico se muestran optimistas y confían en que este feriado de Año Nuevo sea una oportunidad para revitalizar la economía y proyectar confianza en las provincias costeras como destinos seguros y festivos.







