El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, reafirmó este jueves su compromiso de defender la soberanía de la isla, luego de que China realizara maniobras militares alrededor del territorio.
En su mensaje de año nuevo, Lai declaró: "Mi postura siempre ha sido clara: defender con firmeza la soberanía nacional, fortalecer la defensa nacional y la resiliencia de toda la sociedad, establecer capacidades integrales de disuasión efectivas y construir mecanismos sólidos de defensa democrática".
Las recientes maniobras militares de China incluyeron el lanzamiento de misiles, el despliegue de decenas de aviones de combate, buques de la marina y de la guardia costera para rodear Taiwán. Según Pekín, los ejercicios "se completaron exitosamente".
Sin embargo, Taiwán calificó estas acciones como "sumamente provocadoras e imprudentes", y afirmó que no lograron imponer un bloqueo a la isla de gobierno autónomo.
Las tensiones entre China y Taiwán se han intensificado en los últimos años. Pekín considera a Taiwán como una provincia rebelde que debe ser reunificada con el territorio continental, por la fuerza si es necesario. Por su parte, Taiwán se considera una nación soberana e independiente de China.
En este contexto, el firme mensaje del presidente Lai Ching-te refleja la determinación de Taiwán por defender su soberanía y su estatus de facto como un país independiente, pese a las crecientes presiones y amenazas por parte de China.
Analistas señalan que estas maniobras militares de China buscan enviar una señal de fuerza y advertencia a Taiwán, en un momento en que las relaciones entre ambos lados del Estrecho de Taiwán se encuentran en uno de sus peores momentos en décadas.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada de tensiones en la región, y ha hecho un llamado a ambas partes para que eviten acciones que puedan aumentar aún más los riesgos de un conflicto militar.












