La humanidad ha logrado avances significativos en los últimos años a pesar de los conflictos, la polarización y los problemas económicos que han marcado este periodo. Desde la reducción de la pobreza extrema hasta los progresos en la lucha contra el cáncer y la disminución de la mortalidad infantil, hay motivos para mirar el futuro con optimismo.
Según un informe de BBC Mundo, el número de personas en pobreza extrema disminuyó de 2.300 millones en 1990 a 831 millones en 2025, gracias al crecimiento económico en Asia y a políticas públicas enfocadas en la protección social y la inversión en educación y salud. Aunque queda mucho por hacer, especialmente en África subsahariana, los expertos ven señales alentadoras.
En el campo de la salud, los avances en el tratamiento del cáncer, como la inmunoterapia y la medicina de precisión, han mejorado las tasas de supervivencia. Además, la detección temprana y las innovaciones tecnológicas, como la inteligencia artificial, ofrecen esperanza para combatir esta enfermedad. Sin embargo, persisten grandes inequidades a nivel global, con muchas personas en países de bajos ingresos sin acceso a los cuidados básicos.
Otro logro destacado es la impresionante reducción de la mortalidad infantil, que ha pasado de 1 de cada 11 niños en 1990 a 1 de cada 27 en 2023. Medidas como las vacunas, el seguimiento médico a madres y recién nacidos, y el acceso a cuidados intensivos neonatales han sido claves. No obstante, aún hay 4,8 millones de muertes anuales de niños menores de 5 años, principalmente por causas prevenibles, lo que evidencia la necesidad de seguir trabajando.
En el ámbito energético, las renovables continúan su expansión, superando al carbón como la principal fuente de electricidad en 2025. Sin embargo, los expertos advierten que se requiere un mayor compromiso global para reducir las emisiones y mitigar los riesgos del cambio climático.
Finalmente, en educación se han logrado avances significativos, con más niñas que niños matriculadas y finalizando sus estudios escolares. Aun así, persisten brechas de género, especialmente en puestos de liderazgo, y obstáculos como la pobreza, el matrimonio infantil y la violencia que afectan a muchas mujeres.
Estos son solo algunos de los logros que, a pesar de los desafíos, nos permiten mirar el futuro con cautela optimismo. La clave será mantener el impulso y redoblar esfuerzos para que estos avances se consoliden y se extiendan a todas las regiones del mundo.







