En el entorno digital mexicano, los apelativos "Lady" y "Lord" definen un fenómeno donde usuarios de redes sociales exhiben conductas de prepotencia, clasismo, racismo, xenofobia, homofobia o abuso de poder, entre otras, cometidos normalmente por gente que se siente moralmente superior por su estatus social, incluso por su influencia, ya sea social, política, etcétera.
La viralización de estos incidentes funciona como una denuncia ciudadana, exponiendo la impunidad y la falta de civismo en diversos sectores de la población. El escrutinio derivado de estas grabaciones constituye una forma de sanción social, aunque muchos de ellos han servido para que estas personas reciban las sanciones correspondientes, llegando a pisar la cárcel en varios casos.
Durante el año 2025, México fue testigo de múltiples episodios protagonizados por estos personajes, quienes se vieron envueltos en altercados que reflejaron la intolerancia y el abuso de poder que aún persisten en la sociedad.
Uno de los casos más repudiados fue el de Ximena Pichel, una modelo argentina radicada en México. El conflicto inició cuando un oficial de tránsito intentó colocar un inmovilizador a su vehículo por estar mal estacionado. Ante la acción del uniformado, Pichel lanzó insultos racistas y clasistas, llamándolo "negro" y "naco", expresiones que quedaron grabadas en video por transeúntes.
Días después de la difusión masiva del material, Pichel emitió un comunicado donde pidió disculpas públicas y reconoció la gravedad de sus palabras. Sin embargo, surgió un segundo video donde se le observaba insultando a una guardia de seguridad con términos similares. El caso trascendió las redes sociales y llegó a instancias legales, donde la fiscalía capitalina dio inicio a una investigación por el delito de discriminación.
En Guadalajara, una mujer recibió el apodo de "Lady" tras agredir físicamente a una vendedora ambulante de tamales oaxaqueños en la zona de Tlaquepaque. La agresora reclamaba que el puesto bloqueaba su salida de un estacionamiento, aunque los testigos aseguraban que existía espacio suficiente para maniobrar. En un arranque de furia, la mujer volcó el contenedor de comida, destruyendo la mercancía y la fuente de ingresos de la trabajadora.
El video generó una ola de apoyo hacia la joven vendedora, quien recibió ayuda económica de la comunidad para recuperar sus pérdidas. Tras la presión social y la identificación de su lugar de trabajo en un restaurante local, la agresora ofreció una disculpa pública y también llegó a un acuerdo reparatorio con la víctima.
Otro caso que conmocionó a la opinión pública fue el de Gabriel Weeber, residente del complejo de lujo "City Esmeralda" en Atizapán, Estado de México. Weeber se hizo viral bajo el apodo de "Lord" tras golpear brutalmente al administrador del condominio. El altercado comenzó por una disputa relacionada con el retiro de bidones de gasolina que el agresor mantenía en su cajón de estacionamiento, violando las normas de seguridad.
Las cámaras de vigilancia captaron el momento en que Weeber agredió físicamente al empleado y a una colaboradora. Tras el ataque, el administrador presentó una denuncia ante la Fiscalía del Estado de México por lesiones y amenazas de muerte. Los vecinos del complejo exigieron la intervención de las autoridades, señalando que el agresor ya contaba con antecedentes de comportamiento prepotente, hasta llegar a ser violento.
En el fraccionamiento Hacienda Los Capulines de Puebla, una residente fue grabada mientras insultaba a un guardia de seguridad privada. El conflicto surgió porque el vigilante le impedía el acceso automático a la zona residencial debido a que la mujer presentaba cuotas de mantenimiento vencidas. Ante la negativa de abrir la pluma, la vecina llamó al empleado "pinche gato muerto de hambre" y lo amenazó con hacerlo perder su empleo.
La difusión del video provocó críticas masivas hacia la mujer, a quien los internautas señalaron por su prepotencia, además de por no cumplir con sus obligaciones financieras en el condominio. El término "gato" se volvió tendencia como símbolo del clasismo que aún impera en ciertos sectores sociales de México.
Estos son solo algunos de los múltiples casos que expusieron la falta de empatía y el abuso de poder de ciertos individuos en México durante el 2025. La viralización de estos incidentes ha servido como una herramienta de denuncia y sanción social, evidenciando la necesidad de trabajar en la construcción de una sociedad más justa, tolerante y respetuosa.









