La ciudadela La Alborada, ubicada en el suroriente de Ambato, enfrenta una serie de problemas estructurales y de seguridad que han sido reclamados por sus moradores durante más de tres años sin obtener respuestas concretas de las autoridades municipales.
Uno de los principales problemas es el deterioro de las vías, especialmente en el pasaje Augusto Villacrés, donde se han registrado múltiples hundimientos atribuidos al colapso de la red de alcantarillado, que según los vecinos ha cumplido su vida útil. Estas fallas representan un riesgo tanto para peatones como para conductores que transitan por la zona.
Además, los habitantes de La Alborada denuncian la existencia de un terreno vacío que se ha convertido en un foco de inseguridad, utilizado como basurero improvisado y punto de reunión para actos indebidos, lo que genera temor entre quienes circulan por el sector, especialmente en horas nocturnas. Los moradores proponen darle un uso útil a este espacio, como la construcción de una casa comunal, la ampliación de juegos infantiles o la implementación de un gimnasio al aire libre.
Kléver Sánchez, vicepresidente del barrio, explica que los vecinos han gestionado soluciones ante las instancias municipales, pero no han obtenido respuestas concretas. "Es un barrio organizado, pero hay necesidades que ya no pueden esperar", señaló.
Por otro lado, los habitantes de La Alborada destacan la unidad de la comunidad y aseguran que continuarán gestionando obras que beneficien a toda la ciudadela. Jesennia Reyes, reina de la ciudadela, afirmó que "aquí la gente se organiza y trabaja en conjunto".
Desde la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Emapa) se informó que en 2026 se realizará una revisión de la red en los sectores que lo requieran, entre ellos La Alborada. Sin embargo, los moradores insisten en que su barrio necesita atención oportuna para garantizar seguridad y calidad de vida.
La ciudadela La Alborada, con más de 60 años de existencia, alberga a unas 500 familias y combina una activa zona comercial con un área residencial caracterizada por calles arboladas y un ambiente tranquilo. Sin embargo, los problemas estructurales y de seguridad que enfrenta amenazan con deteriorar aún más la calidad de vida de sus habitantes, quienes exigen una respuesta urgente de las autoridades.











