La Contraloría General de la República anunció la ejecución de un servicio de control posterior a la obra del estadio Miguel Grau de Piura, con el objetivo de evaluar posibles responsabilidades administrativas, civiles o penales vinculadas a la resolución del contrato del proyecto, que registra una inversión superior a los S/ 192 millones.
El contralor general, César Aguilar, informó que los trabajos de rehabilitación se iniciaron el 12 de junio de 2025; sin embargo, el proyecto registra un avance físico de apenas 1,64 %, pese a que ya se ha desembolsado más de S/ 3 millones. La expectativa inicial era que la obra estuviera concluida el próximo año, pero el contratista comunicó la resolución del contrato.
"El intento de ejecutar una infraestructura sin contar con bases técnicas adecuadas genera preocupación y nos obliga a establecer un control específico para determinar responsabilidades. Podría tratarse de deficiencias desde la etapa de planificación", señaló Aguilar durante la visita de inspección al recinto deportivo.
El estadio Miguel Grau, considerado el principal escenario deportivo de la ciudad de Piura, permanece inoperativo desde hace diez años, pese a los recursos comprometidos para su rehabilitación. La Contraloría indicó que este caso no es aislado y se suma a otras obras paralizadas en la región, donde un factor recurrente es la deficiente concepción de los proyectos.
Aguilar también visitó otras obras en la región, como el hospital Los Algarrobos, paralizado desde 2021, y verificó avances en proyectos de saneamiento, educación y bienestar universitario. Asimismo, constató una crítica situación en el hospital regional Cayetano Heredia, donde una deuda acumulada del Seguro Integral de Salud (SIS) por más de S/ 86 millones ha limitado la reposición de equipos médicos desde 2021.
La Contraloría aseguró que acompañará los esfuerzos para destrabar la obra del estadio Miguel Grau en el menor plazo posible, en el marco de sus competencias, y advirtió que tomará en cuenta la complejidad del proyecto para determinar las responsabilidades correspondientes.











