El 2025 marcó un punto de inflexión en la historia del fútbol uruguayo. La renegociación de los derechos de televisión triplicó los ingresos de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), que a partir de enero de 2026 pasará a manejar un presupuesto anual de 100 millones de dólares. Este cambio histórico plantea nuevos desafíos y responsabilidades para los clubes profesionales, que deberán adaptarse a esta nueva realidad.
El acuerdo alcanzado con Tenfield, la empresa que comercializa los derechos de TV, colocará al fútbol uruguayo entre las ligas que más recaudan por este concepto en toda Sudamérica. Según lo informado por el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, cada año la asociación recibirá 67,5 millones de dólares solo por los derechos de transmisión del fútbol local.
Este salto cuantitativo en los ingresos implica un cambio de paradigma para el fútbol uruguayo, que deberá evolucionar en varios aspectos para aprovechar al máximo esta oportunidad histórica. Alonso resaltó que los clubes deberán asumir un mayor compromiso y responsabilidad, enfocándose en mejorar su infraestructura, implementar un fair play financiero y reestructurar sus calendarios.
"Se tiene que imponer el fair play financiero porque si no el mercado se va a inflar de una forma insostenible", advirtió el presidente de la AUF. Además, señaló que los dirigentes deberán involucrarse más en el negocio del fútbol, estudiando la evolución del mercado y buscando maximizar los recursos.
La transformación del fútbol uruguayo no es un proceso nuevo. Jugadores de la selección como Diego Lugano, referente de la generación que llegó a semifinales del Mundial 2010 y ganó la Copa América 2011, lideraron un movimiento que promovió cambios en la estructura del fútbol local. Esto, sumado a la labor de dirigentes como Sebastián Bauzá, Wilmar Valdez e Ignacio Alonso, sentó las bases para este salto histórico.
Ahora, el reto es que los clubes asuman el compromiso y la responsabilidad necesarios para que el fútbol uruguayo aproveche al máximo esta oportunidad única. La AUF tendrá que seguir tutelando a las instituciones hasta que demuestren estar preparadas para defender su producto de forma autónoma. El 2026 se perfila como un año clave para la transformación del fútbol en Uruguay.











